Había escuchado y visto en redes sobre Xoma. Un restaurante de autor que busca innovar en la cocina con sabores ancestrales de nuestro Perú. El local es bastante agradable, desde que llegué me dio la impresión que viviría toda una experiencia culinaria inolvidable.
Empecé probando el Pan de la casa hecho con mashua, una papa originaria de los andes. Según la carta, el pan solo venía acompañado de una mantequilla de la casa, pero la experiencia mejoró cuando el chef se acercó y me propuso dos aceites para acompañarlo. Uno de oliva, nada nuevo, y otro de cannabis. Fui por el segundo. El chef me invitó a frotarme las manos para poder resaltar los olores y sabores de los panes. ¡Gran inicio para este almuerzo!
Luego pasé a la entrada, unas mollejas de ternera que venían acompañadas de un puré de papas mashua. Es la primera vez que pruebo unas mollejas tan suaves, además resultó ser una combinación con distintas texturas, donde la papa mashua era la protagonista. ¡Es una entrada que debes pedir sí o sí!
De fondo probé uno de sus clásicos, el Arroz con pato estilo pekín. Un arroz norteño, acompañado de zapallo loche y magret de pato. El pato es una de mis carnes favoritas. En este plato llegó en término medio y junto al arroz formó una combinación espléndida. En el mismo plato podías encontrar los trozos de zapallo loche y chorritos de salsa huancaína que resaltaban el sabor norteño. Para terminar, elegí una torta de chocolate. Este postre tiene una consistencia semi húmeda y un fuerte sabor a licor que realza la experiencia, pero en mi opinión no fue algo tan memorable como los platos anteriores.
Si buscas sorprender a tu paladar con una experiencia extraordinaria, Xoma te encantará. El ambiente está construido para eso, desde el ingreso al salón hasta la atención que te brinda su equipo. Cada plato viene con una historia de cómo se preparó y cuáles fueron los insumos. En lo personal considero que los precios son altos, pero valen cada centavo. Eso sí, espero que durante el año su carta vaya cambiando para seguir explorando nuevos platos.




