Si estás en el Centro de Lima, cerca a la Plaza San Martín, no puedes irte sin antes conocer “La Muralla”, un restaurante ubicado en un parque que lleva el mismo nombre, ya que ahí se encuentran los vestigios de murallas de la época colonial.
Una vez dentro del restaurante, lo que más llamó nuestra atención fue la espectacular vista panorámica, la decoración del salón y las dos amplias terrazas. El lugar es tranquilo, pero procuren ir entre semana para no tener problemas al encontrar una mesa.
Desde que llegamos, recibimos una cordial atención por parte de la anfitriona y los mozos. Iniciamos con un happy hour de chilcanos clásicos para abrir el apetito y arrancamos pidiendo las entradas: Una causa de pulpa de cangrejo, super contundente y fresca; y una leche de tigre carretillera con una porción generosa de pescado. Ambas, llegaron muy bien servidas, con el punto de sal exacto y con esa sazón criolla que ya muchos restaurantes quisieran tener.
Uno de los fondos que pedimos fue un plato único y original de este restaurante: El Ceviche La Muralla. ¿Por qué único? Pues porque no es un ceviche como lo conocemos; sino, un ceviche servido en coco, con una mezcla de limón, cebolla, pescado, langostinos, calamares, champiñones y leche de coco; acompañado de camotes glaseados y choclo. Una explosión de sabores que, aunque no lo creas, te deja una sensación en boca increíble.
El siguiente fondo que pedimos fue un Filete de Lomo a La Muralla. Se trataba de un corte de lomo super suave que llegó bañado en una exquisita salsa de champiñones con queso. Además, llegó acompañado de papas doradas y una porción de arroz. Por último, probamos su refresco de camu camu, el cual resultó perfecto para acompañar tan buena comida. A veces consideramos que las recetas de nuestros platos típicos deben respetarse, sin embargo, hoy en día existe tanto arte y creatividad culinaria, que una propuesta diferente como la que nos ofrece La Muralla Restaurante, puede llegar a sorprendernos.




