EL CHARRÚA: LOS PLACERES DE LA CARNE.

 

Hablar de restaurantes de parrillas en Lima puede ser el inicio de un largo debate: el origen de la carne, los diferentes cortes que existen y el tema de la maduración son factores a tomar en cuenta para este diálogo. Por eso yo siempre recomiendo empezar con los clásicos y no hay mejor ejemplo que El Charrúa.

Ubicado muy cerca del cruce de la avenida La Molina y Prolongación Javier Prado, El Charrúa ofrece la parrilla tradicional, donde los cortes, provenientes de Estados Unidos y Argentina, se cuecen a la brasa y sirven al punto. Además, también hay otros platos que ya son especialidades de la casa como el paillard de lomo o el “pepper steak”.

El local es muy amplio y ventilado, con una decoración acogedora, ideal para celebrar un almuerzo en familia o con amigos. De noche, la iluminación invita a una cena romántica con un vino de la cava. Vale la pena agregar que los mozos son bastante amables y además están preparados para recomendar los cortes de carne de acuerdo al gusto de los clientes.

El almuerzo inicia con unos clásicos anticuchos. Al primer bocado ya noto algo diferente. El sabor del corazón de res no sucumbe ante el ají panca o el exceso de brasa. El punto de cocción prolijo me deja con la sensación que he comido uno de los mejores anticuchos de Lima. La provoleta que viene a continuación es un plato divertido, que hará las delicias de los amantes del queso derretido. Consejo, guarden los panes de cortesía para este momento. El rey de todos los cortes: la picaña, hace su aparición. La capa de grasa que lleva encima, es lo que le otorga tanto sabor, y si el maestro parrillero hizo bien su tarea, una impecable ternura. El bife ancho (baby beef) no se queda atrás. En este caso la grasa está en el centro del corte y el sabor es tan intenso que basta un poco de sal para disfrutarlo.

No puedo negar que fue una breve, aunque tremenda incursión en El Charrúa. Antes de siquiera pensar en dar un vistazo a la carta de postres, mi conciencia me dicta que ya es hora de partir. Eso sí, me quedé con ganas de cobrar la revancha ante cortes de mayor pesaje. Obligatorio convocar a mis cómplices de siempre, porque la buena carne se disfruta en mejor compañía.

Calificación

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Ubicación
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Calidad del servicio
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Variedad de la carta
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Presentación del plato
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Calidad de la comida
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Relación precio/calidad
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Protocolo de bioseguridad
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Ambiente del lugar
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Estacionamiento
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Recomendación

La picaña, corte sabroso y jugoso, no tiene pierde en cada visita que le hago. Obligatorio acompañarla de un buen malbec, o su tinto favorito, para potenciar la experiencia.
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